//
Lo que usted seleccionó
Sin categoría

Perú: Lucía Dammert, “La gente quiere que los beneficios del desarrollo lleguen más a las personas”

Por La República de Perú. Lucía Dammert es socióloga, experta en temas de seguridad. Nacida en el Perú, se ha educado en Argentina, Chile y los Estados Unidos. Autora de varias publicaciones sobre seguridad y dedicada a la investigación y a la docencia acaba de publicar con Martha Lagos, para Latinobarómetro “Seguridad Ciudadana, ¿el  problema principal de América Latina?” Esta vez la entrevista se hace con un pie en el avión, en su constante ir y venir entre Lima y Santiago,  donde reside.

Si usted tuviera que asesorar al nuevo ministro del Interior y éste pregunta: “¿Quisiera saber cuáles deberían ser mis prioridades hoy, en el tema de seguridad ciudadana? ¿Qué le responderías?

Al menos tres, que creo que son urgentes. La primera es desarrollar un sistema que le permita saber qué está pasando porque en el fondo hoy en día el ministro está parcialmente ciego en la toma de decisiones respecto adónde ocurren los delitos, qué tipo de delitos ocurren, con cuánta frecuencia. Segundo, yo haría un sistema externo a la Policía dentro del Ministerio que tuviera además algún tipo de consejo consultivo, siempre externo al Ministerio, para que asuma todos los temas que tienen que ver con transparencia y entre ellos adquisiciones, licitaciones, compras, y algunas definiciones que tienen que ver con la inversión pública. Porque ahí tienen un serio problema. Y en tercer lugar, buscaría mecanismos para generar bonos de rendimiento de verdad, no como los bonos que se han propuesto muchas veces, que más que bonos para el rendimiento son un regalo de dinero en general. Bonos para privilegiar la gente que dentro de la Policía hace bien su trabajo. Para aquellos que están comprometidos con sus horarios, con sus responsabilidades.

En materia justamente de data, es autora de un importante trabajo, que hace público el pasado 9 de mayo para Latinobarómetro. ¿Qué tan mal estamos en el Perú en información estadística sobre el delito?

Pésimo.  Yo diría que Perú es uno de los países que más está en deuda respecto a mejorar su sistema de información. Es verdad que la Policía Nacional del Perú ha hecho un esfuerzo y hoy tiene un anuario, pero es un anuario que no nos queda muy claro qué tipo de datos está incluyendo porque en definitiva no parecerían estar todas las comisarías incluidas. Es un anuario que no parece relevar la misma información que releva el Ministerio Público. Las diferencias incluso en casos de homicidio donde no debería haber diferencias son bastante importantes. Entonces, el Ministerio Público y la Policía no comparten ni coordinan sus niveles de estadística e información. En ese sentido tenemos un problema de origen, que tenemos datos en los cuales no se pueden confiar. Por eso saltamos a los datos internacionales que si bien son datos que te pueden hacer mostrar una panorámica de un promedio nacional,  no sirven para tomar decisiones de política pública. Se necesita saber de temas mucho más específicos a nivel de departamento pero incluso a nivel de ciudades.

Hemos tenido, durante muchos años, el problema de seguridad ciudadana como el primero en todas las encuestas. Ese es un problema importante, ustedes lo han revelado así también en el estudio publicado. Los políticos quieren dar soluciones rápidas a una demanda ciudadana. ¿Cuáles son las soluciones simples que no funcionan?

Las que no funcionan son todas las que tienen que ver con el “populismo penal”. No funciona aumentar los castigos, no funciona meter a los inocentes mientras esperan castigo, no funciona tratar de meter a la cárcel a aquellos que son consumidores de droga. No funcionan tampoco los partidos de fútbol para prevenir el delito. Hay miles de cosas que no funcionan. No funciona decirle a la Policía que salga a caminar a la calle si no tienen medianamente una estrategia de adónde ir, qué hacer. En ese sentido muchas de las cosas  que se escucha y recoge, sobre todo en las discusiones electorales durante los procesos políticos electorales, son cosas que ya han sido probadas como equivocadas, inefectivas, ineficientes incluso.

¿Qué es lo que sí funciona en la experiencia latinoamericana?

Bueno, yo creo que hay varios niveles. Por un lado está el nivel de las necesidades de las políticas de prevención. Ya es inminente que aquellos jóvenes que buscan o realizan actos de infracción o actos criminales muchas veces tienen algunos temas sociales muy fuertes instalados que los vinculan con analfabetismo funcional y finalmente no capacidad de empleabilidad. Lo cual le genera una sola alternativa de sobrevivencia o de vía fácil que tiene que ver con el delito. Entonces ahí hay que hacer inversiones importantes en por lo menos tres factores. Uno, mantener a los jóvenes en los colegios. Jóvenes desertores es lo peor que nos puede pasar porque es gente que no va a poder ser incluida. Dos, limitar el tema, o enfrentar el tema de las adicciones y los abusos de drogas también a nivel juvenil. Y tres, para aquellos que incluso han terminado el colegio generar programas focalizados de inserción laboral. Ahí tú tienes una estrategia de prevención.
Al nivel de la Policía lo que funciona es el desarrollo de programas específicos, focalizados, coordinados con los serenazgos, o con los niveles municipales, que enfrenten hechos delictuales analizados. Lo que hemos visto es que el delito no está en todos lados, a todas horas, y en todo momento. En general está bastante focalizado en horarios, en territorios y por ende esto requiere un sistema de planificación de la Policía, para poder enfrentar los problemas en específico.
Y al final de la línea, uno también requiere de un sistema de justicia que dé evidencias de justicia igualitaria para todos, que dé evidencias que no está jugando digamos al juego de la política. Que cuando castigue, castigue con capacidad de algún tipo de reinserción. Nos hemos olvidado que el principal objetivo de la cárcel no es sólo castigar sino tratar de reinsertar estas personas en el sistema social. Nosotros hoy lo que hacemos es los encerramos y tiramos la llave para olvidarnos del problema, y el problema regresa. Hay que mirar nomás lo que está pasando hoy en día en Venezuela.

¿Cómo atacar el problema judicial vinculado con el reo en cárcel que no tiene sentencia?

Sí, el reo que no tiene sentencia no debería estar preso salvo que tenga realmente una enorme cantidad de causas que definan que debería de estar preso. Porque en definitiva aquel que está preso y que después es encontrado inocente ya fue contagiado criminalmente, probablemente ha sido abusado violentamente por el sistema y por los otros reos. Le hacen un daño que es un daño permanente.  Igual para personas acusadas por delitos no violentos, para ellos hay que generar sistemas que ya van desde los brazaletes electrónicos hasta sistemas alternativos que tal vez no son la panacea pero son mucho mejores a meter a gente inocente o no culpable a un mal sistema. Entonces eso sí creo que es importante. Lo segundo, que hay que saber discriminar digamos entre los niveles de compromiso delictivo. Uno no puede meter a la cárcel, a la misma cárcel, a una persona que tiene un prontuario con una persona que es inicial. Porque eso de nuevo lo único que genera es contagio y aumenta los niveles de inseguridad.

¿Por qué en nuestras sociedades hay muchísimo menos mujeres presas que hombres presos por delitos violentos?

Sí, esto es una constante. En general los hombres jóvenes en todos lados del mundo tienen una mayor vinculación con el uso de la violencia. Y esto se ha magnificado en grupos poblacionales específicos donde los hombres jóvenes –sobre todo los más vulnerados- muchas veces para demostrar sus niveles de importancia, para generar respeto entre sus vecinos, empiezan a utilizar mecanismos de violencia, de amedrentamiento para generar ese “estatus”. Uno lo ve en las barras del fútbol, uno lo ve en los colegios, cada vez más la sociedad respeta a los hombres que “juegan a ser bien machos”. Y esto se ve mucho en Centroamérica, en Brasil, en los lugares donde hay barras importantes o participación de los jóvenes en violencia se ve con mucha más frecuencia.
En el caso de las mujeres,  el porcentaje de ingresos en las cárceles crece rápidamente pero en la mayoría son microtraficantes que ven el microtráfico como una forma de solventar sus familias, sus hijos, sus papás, etc. Entonces, si la solución es meterlas presas y cerrar la puerta, eso significa abrir en esa familia un espacio para que haya cuatro, cinco, seis nuevos microtraficantes. Con  mujeres presas se requiere de unas políticas muy específicas que lo que hagan sea tratar de reinsertarlas en otro tipo de negocio familiar por decirlo de alguna forma.

Nosotros en el Perú no tenemos todavía un problema grave de pandillas, pero estamos comenzando a tener problemas de pandillaje. La experiencia centroamericana es terrible en este tema. ¿Cómo ves tú el futuro del asunto del pandillaje juvenil en la región?

El pandillaje juvenil en Centroamérica está muy vinculado a unos fenómenos tristísimos de muchos años de migración, de gente que se fue y dejó a sus hijos. Entonces uno tiene generaciones completas de jóvenes que se quedaron solos. El nivel de migración y abandono de los jóvenes por parte de las familias en Centroamérica es uno de los elementos sociales más tristes de todo el fenómeno. Entonces jóvenes que han quedado botados, que no ven ninguna  alternativa de vida más que tal vez migrar también informalmente o juntarse entre ellos y vender droga. Y esto ya, hoy, 10, 15, 20 años después está muy vinculado ya al tráfico de droga, de armas y de personas. Entonces ese es un fenómeno difícilmente trasladable, pero evidentemente lo que puedo ver en Perú son grupos juveniles que fortalecen o sofistican sus niveles de acción criminal pasando del microtráfico a niveles un poco más avanzados en la articulación de lo que está pasando en el país. Mayores niveles de consumo de droga, presencia del principal productor de cocaína, evidentemente hay un submundo del crimen organizado que no logra vislumbrar bien el detalle.

Ver nota completa en: http://www.larepublica.pe/20-05-2012/lucia-dammert-la-gente-quiere-que-los-beneficios-del-desarrollo-lleguen-mas-las-personas

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Descargar el libro

Descargar el libro
Síguenos en Twitter: @MafiaandCo

Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

Países más violentos de América Latina

A %d blogueros les gusta esto: